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s2t2 -Encuentra tiempo para todo


Encuentra tiempo para todo

Cameron Chapman

La gestión del tiempo es una de las habilidades más importantes que debe aprender un emprendedor. Con un buen sistema de gestión del tiempo es más sencillo encontrar el necesario para hacer las cosas importantes para ti, ya sea en tu vida personal o profesional.

Una gestión del tiempo con éxito es un desafío, especialmente para los nuevos en el mundo 
freelance o trabajadores autónomos. Cuando hay un jefe diciendo qué hacer y cuándo hacerlo, es mucho más fácil priorizar y saber qué hay que hacer y cuándo. Pero cuando no sólo te enfrentas a las necesidades de tu cliente sino al hoy por hoy de llevar un negocio, además de intentar tener una vida aparte del trabajo, la gestión del tiempo se complica.

Debajo, dieciseis trucos para ayudarte a gestionar mejor tu tiempo y encontrar el momento para participar en lo que es importante para ti. Se incluyen recursos adicionales para mejorar tu gestión del tiempo.

Organízate

Perder el tiempo de tu trabajo buscando cosas que deberían estar a mano, ya sea en tu ordenador o en tu escritorio físico, es una de las más significativas pérdidas que hay. Es algo que varía mucho según la industria o según las preferencias personales, pero descaradamente necesitas habitar en un sistema donde colocar la información, los ficheros y los datos que necesitas cada día. Esto incluye carpetas y etiquetas en tu ordenador, en tus archivos físicos, pilas de papeles y bandejas de entrada en tu espacio de trabajo.

Experimenta con distintos sistemas de organización hasta que encuentres el que funciona para ti. Yo mismo tengo una carpeta llamada «trabajo» en mi escritorio, y dentro de ella tengo una carpeta para cada cliente habitual. Para cada proyecto creo una carpeta para ese cliente mientras trabajo para el mismo, y éstas son movidas a la carpeta «completo» una vez el proyecto es finalizado. También muevo sus datos a mi disco duro portátil apartándolo del disco duro principal de mi portátil. Apenas uso papeles, así que un par de pilas en mi escritorio me sirven.

Separa el espacio de trabajo del espacio para todo-lo-demás

Necesitas un espacio de trabajo dedicado. Si trabajas en una oficina probablemente ya lo tendrás. Pero si vas a trabajar en casa necesitarás algo más de trabajo. Debajo unos cuantos trucos para crear tu espacio de trabajo si no tienes sitio para una oficina como tal.

  • Hazte con un escritorio. No trabajes sobre la mesa de los cafés o donde cenas. Es ineficiente y te encontrarás constantemente guardando y sacando cosas de los cajones. Es mejor tener un sitio donde todo tu material de trabajo está permanentemente a mano.
  • Cuando estés en tu espacio de trabajo, sitúate en «modo trabajo». Viste «ropa de trabajo» cuando estés trabajando. Si es necesario, ponte los zapatos cuando vas a trabajar —es lo que yo hago casi siempre—.
  • Roba espacio sin uso. ¿Hay un cuarto desocupado, la esquina de un cuarto, un simple armario sin usar en casa? ¿Cabe un escritorio? Si es así, ya has encontrado tu oficina. Si el espacio es parte de un recinto más grande considera la posibilidad de adquirir un bastidor para ocultar tu material de trabajo cuando no está siendo usado. Si es un closet o un espacio diminuto, hay escritorios a medida que cumplen la tarea —de otra forma desperdiciarás espacio, con un escritorio mucho más pequeño que el espacio total—. Localiza cualquier espacio sin uso en casa y alójalo como espacio dedicado al trabajo.


Utiliza las herramientas de gestión del tiempo

Hay cientos de herramientas ahí fuera para organizar y gestionar tu tiempo. Ya sea si optas por un libro de citas físico, o un calendario, o una aplicación 
online, saca ventaja de las aplicaciones que ya existen. Yo uso una combinación de herramientas. Remember the Milk mantiene mi lista de tareas —y con la versión Pro las tienes desde tu iPhone—. Tengo un calendario para mi planificación mensual. Y etiqueto mis emails con información importante hasta que he administrado la misma.

Antes solía usar Post-It amarillos a modo de lista de tareas, siempre los ponía en el escritorio delante del teclado, y una agenda Moleskine tamaño bolsillo negra. Funcionaba bien, sólo que al final preferí una lista de tareas que pudiera acceder desde cualquier parte.

Son miles las herramientas de gestión del tiempo. Experimenta con unas pocas y busca las que se adaptan a la forma en la que trabajas. No existe una solución que sirva para todos ahí fuera, pero existe al menos una que funciona para cada uno.

Ponte metas

Ponerse metas es una de las cosas más importantes que uno puede hacer para gestionar su tiempo. Si no tienes metas, ¿cómo sabes qué es importante? ¿Qué merece tu tiempo y tu atención? Respuesta corta: No lo sabes.

No hace falta que sean metas formales. No hace falta que sean a largo plazo —aunque ayuda que lo sean—. Lo que hace falta es que enfoquen tu atención hacia el trabajo importante.

Una meta podría ser tener todo mi trabajo terminado el jueves para poder tomarme el viernes libre, o usarlo para un proyecto personal. Lo que se consigue con esa meta es centrarme en trabajar más eficientemente de firma que termine el trabajo en el 80% del tiempo. Ese 20% de rebaja no suele ser una gran apuesta. Simplemente apagando TweetDeck mientras trabajo, o configurándolo para tomar actualizaciones sólo cada 30 o 60 minutos es una ayuda enorme. O trabajar durante el almuerzo. O levantarse media hora antes o acostarse media hora más tarde.

Las metas tienen que ser específicas. Pueden ser recurrentes tipo «quiero tomarme todos los viernes libres» o de un sólo uso tipo «quiero que mi nuevo sitio 
web esté terminado el martes» o una combinación de los dos. Puedes escribirlos y ponerlos a la vista de forma que siempre estén presentes. Pero ten siempre una meta. Aunque sea tan simple como «termina este artículo antes de comer».

Ponte fechas tope

Son una especie de objetivo predefinido en un proyecto. Si estableces que algo debe estar hecho el próximo lunes, es probable que estructures tu trabajo de forma que esté hecho el lunes. Si no te ocurre esto, necesitas este artículo más que nadie.

Si tus fechas tope no son impuestas por un cliente o un jefe, tendrás que imponértelas tú mismo. Piensa sobre ello cuando quieras acabar algo o quieras avanzar al siguiente proyecto. Pon esa fecha en tu calendario y añádela a tu lista de tareas como fecha límite del presente proyecto. Mejor, cuéntale a alguien que esa es tu fecha límite. Yo las pongo en Twitter y en Facebook para que mis amigos me den el coñazo si se me olvidan. La presión de tus colegas es una forma genial de obligarte a trabajar más duro.

Planea de antemano

Tienes que hacerte un gran dibujo. Mensual, bimensual, anual, depende de tu industria y del tipo de proyectos en los que trabajas. Como he mencionado, tengo un calendario físico con mis proyectos mensuales y mis fechas límite. También marco citas, fechas importantes, y cualquier información que pueda interferir en mis fechas tope o en mi ritmo de trabajo normal. La mayor parte de mis fechas tope van a ritmo semanal o a mitad de semana de forma que un calendario mensual funciona genial para mí. Si usas fecha tope más largas o más cortas tendrás que ajustar la cantidad de tiempo hacia el que necesitas echar tu vistazo para ver a cuánto trabajo te has comprometido contigo mismo en un plazo determinado.

Establece prioridades

Tienes que priorizar el trabajo que haces. Generalmente el trabajo que ha de estar listo antes es el que debe completarse primero. Luego primero está el trabajo para las próximas dos semanas, y luego todo lo demás.

No olvides incluir las prioridades familiares. El primer partido de fútbol de tu hijo es importante, así que llévalo arriba del todo en tu lista. Las visitas al médico, actuaciones de tus hijos, reuniones en el colegio, citas nocturnas, fiestas, todas son tareas a ser tenidas en cuenta cuando planeas tu calendario. Decide qué cosas hay que hacer esté terminado tu trabajo o no —pero aquí no pongas muchas—, qué cosas puedes hacer si has llegado a cierto progreso en tu trabajo —presta especial atención a lo que debe estar completado— y qué cosas no importa hacer o no si tu trabajo no está terminado.

Idea un sistema para marcar prioridades. Por ejemplo, lápices de distintos colores, o estrellas junto a las cosas más importantes, o incluso listas separadas según prioridad. Simplemente asegúrate de que lo que eliges hacer concuerda con tu estilo de vida.

Delega

No hay nada de malo en buscar ayuda ahí fuera de vez en cuando. Puede significar delegar la responsabilidad en un proyecto en algún compañero, o incluso en un asistente. Puede implicar el 
outsourcing de determinados aspectos de un proyecto —investigación, implementación, etc.— de forma que puedas enfocarte en las partes importantes.

No necesariamente tienes que delegar partes de tu trabajo para ser más efectivo. ¿Qué tal si contratas una asistenta para limpiar la casa una vez a la semana? ¿O que tu sobrino te lave el coche en vez de perder toda la mañana del sábado haciéndolo tú mismo? Delegar puede liberar el tiempo que necesitas para hacer lo que es realmente importante para ti. Aunque sea pasar más tiempo con tu hijo o jugar un par de hoyos más al golf.

Optimiza tus procesos

Siempre hay cosas que hay que hacer a diario o semanalmente en tu trabajo que puedes hacer más eficientemente. Revisar las cuentas. Archivar. O esas tareas repetitivas que se incluyen en cada proyecto.

Son cosas que puedes optimizar y realizar de forma más efectiva. Mira cómo las haces ahora y piensa si hay pasos que podrías combinar o simplemente eliminar. Si eres diseñador 
web, puedes crear una serie de plantillas para desarrollar nuevos sitios. O un programa que procese automáticamente las facturas para llevar tus cuentas. Muchas otras cosas pueden hacerse de forma más eficiente, si sólo te tomas el tiempo para identificarlas.

Aprende a decir No

Uno de los sumideros de tiempo para tu trabajo más habituales es simplemente asumir demasiado trabajo. Tienes que aprender a decir «no». Si asumes maś trabajo del que puedes soportar, no sólo dejarás de cumplir tus fechas tope, sino que la calidad de tu trabajo, pero también la de tus relaciones, personales y laborales, se resentirá.

Antes de asumir un nuevo trabajo, mira tu calendario. ¿Tienes tiempo para otro proyecto? Si no, simplemente explícale a tu cliente de que ya son demasiados tus proyectos como para dedicarle al suyo el tiempo necesario. Te lo agradecerán. Y si no puedes eludir nuevo trabajo, dale al menos unas fechas límite realistas en las que puedas completarlo. No digas que lo tendrás para la semana que viene si ya tienes compromisos que ocupan todo tu tiempo hasta entonces.

Lo mismo se aplica a las obligaciones personales. Nadie te obliga a ir a la reunión anual de vecinos. No hace falta que te apuntes a la liga local de fútbol. Porque hayas hecho algo durante diez años no quiere decir que estés obligado a hacerlo los próximos diez años. Aprende a decirle «no» a tus amigos, tu familia, tus vecinos, a todo el mundo, para que tengas tiempo para poder decirle «sí» a lo realmente importante.

Aprende cuándo trabajas mejor

De lo mejor de ser autónomo es poder ponerse su propio horario. Date cuenta de en qué momentos eres más productivo. En mi caso, entre las nueve de la mañana y entre las dos y las tres. Y luego de nuevo entre las seis o las siete de la tarde hasta las once o las doce. No me obligo a trabajar en esas horas en las que no funciono —generalmente entre las dos y las siete de la tarde—. Me aseguro de ponerme a trabajar pronto por la mañana y bien entrada la tarde de forma que pueda hacer más mientras soy más productivo.

Ponte un horario regular

Relacionado con el punto anterior. Debes tener un horario regular e intentar cumplirlo cada día. Si trabajas mejor entre las cuatro de la mañana y el mediodía, entonces trabaja en esas horas siempre. Eso significa dejar de trabajar a mediodía y ponerse a hacer otra cosa. Lo mismo los fines de semana. Si es posible, tómate al menos dos días de descanso a la semana. Si quieres, que no sean el sábado y el domingo. Por qué no el miércoles y el jueves o el lunes y el martes. Lo que funcione para ti. Asegúrate de tener un tiempo de descanso establecido en el que no vas a trabajar, o acabarás completamente quemado.

No pierdas el tiempo

Mira de qué forma pierdes el tiempo todos los días. ¿Compruebas constantemente Facebook o Twitter? ¿Cuántas veces al día te levantas a por un vaso de agua? ¿La sexta vez que sacas al perro esta tarde? Sea lo que sea, plantéate una forma de minimizar su capacidad de interrumpirte. Saca al perro a un largo y generoso paseo pero sólo una vez después de comer. Facebook o Twitter sólo cada hora o cada dos horas, y el resto del tiempo cerradas. Hazte con una botella de agua rellenable para que sólo tengas que ir a la cocina un par de veces al día. Identifica lo que te hace perder el tiempo y elimínalo.

Evita la multitarea

Funciona en algunos casos. Pero cuando se trata de conseguir una cantidad de trabajo sustancial hecha, la multitarea generalmente hace más daño que bien. Trabaja en un solo proyecto a cada momento. No quiero decir sólo en un proyecto hasta que lo hayas terminado, me refiero a cambiar entre tres proyectos cada dos minutos. Establece un mínimo de trabajo por proyecto, ya sean quince, veinte minutos o incluso una hora. Y trabaja sólo en ese proyecto durante ese tiempo.

Lo que también se aplica a intentar trabajar mientras compruebas tu 
email, jugar al solitario, hablar por teléfono, y cualquier otra distracción que te impide dedicar tu atención completa a la tarea en curso.

Tómate frecuentes descansos

Quemarse es lo contrario de ser productivo. Cuando te quemas, ya eres incapaz de enfocarte o de completar tu trabajo tan rápidamente como deberías, o simplemente hacer trabajo alguno. Tomarse frecuentes descansos lo evita. Por ejemplo dar un paseo a mediodía, tomarse un descanso para ver las noticias después de comer, ir de compras a media mañana y no por la tarde. O tomarse una semana libre un par de veces al año. Se llama vacaciones.

Estos pequeños recesos nos refrescan y nos mantienen deseosos de trabajar. Sin ellos hay cansancio y falta de concentración. Yo generalmente salgo de casa un par de horas después del mediodía. Visito a algún familiar, hago compras, paseo con el coche, o en verano nado un poco. También me tomo descansos de cinco o diez minutos a lo largo del día para descansar mis ojos —permanecer frente a una pantalla de ordenador todo el día es terrible para la vista—. Y me tomo fines de semana largos, de 3 o incluso 4 días, de forma regular para recargar las pilas.

Mantenimiento

Es increiblemente importante para cualquier sistema de gestión del tiempo. Pero no se trata sólo de mantenimiento de dicho sistema. Se aplica a todos los capítulos de tu vida que necesitas en buen funcionamiento para conseguir completar tu trabajo.

Esto quiere decir mantenimiento de tu ordenador —copias de respaldo de tus ficheros, vaciar la papelera, limpiar la bandeja de entrada—, mantenimiento básico de tu espacio de trabajo —limpiar el polvo, pasar el aspirador— y del resto de tu casa —limpiar los platos, hacer la colada, reparaciones, etc.—

Y no olvides el mantenimiento de ti mismo. Come bien y haz ejercicio. Verás de qué manera mejora tu productividad.

Puedes preguntarte qué tiene que ver todo esto con encontrar tiempo para hacer cosas. El truco es éste: Si no mantienes todo aquello que lo necesita, eventualmente fallará algo. Algo tan sencillo como tener que hacer la colada un día de trabajo porque simplemente no te queda ropa limpia. O algo peor, heridas o enfermedades. Cuando llegan los desastres inesperados, la productividad se va al carajo. Perderás más tiempo persiguiendo cosas del que perderías si le hubieses dedicado tiempo al mantenimiento. Y si lo incluyes en tu calendario regular, no te llevará demasiado tiempo en realidad.


Visto en Smashing Magazine. Foto de Lanpernas 2.0.
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Lista de disparo para proyectos nuevos

Recursos
  • ¿De quién necesitas aportación?
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  • ¿Qué recursos puedes necesitar?
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  • ¿A quién necesitas?
  • ¿Personal actual?
  • ¿Contratación?
  • ¿Subcontratistas, consultores?
  • ¿Cómo obtendrás la participación?
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  • ¿Qué capacitación necesitas?
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  • ¿Qué otro tipo de comunicación necesitas?
  • ¿Quién debe ser informado sobre el progreso?
  • ¿Qué políticas y procedimientos están afectadas?
  • ¿Qué pasa con la moral? ¿Diversión?
Cuestiones Ejecutivas
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Administración
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  • Métodos de presentación de informes
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  • ¿Qué planificación probablemente falta para hacer?
Finanzas
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Operaciones
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  • ¿Qué podría afectar el calendario?
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Calidad
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Política
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Relaciones Públicas
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Pensamiento creativo...
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  • ¿Cuál es la peor idea que puedes imaginar acerca de la realización del proyecto?
  • (¿Qué es por tanto la mejor idea que es su contrario?)
  • ¿Qué es lo más indignante que puedes pensar sobre este proyecto?
  • ¿Que haría este proyecto único?
  • ¿Que aún no te has preguntado acerca de esto?
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s2t2 -Ve un Paso por Delante


Ve un Paso por Delante

cut to the chase El Consejo de los Viernes: Ve un Paso por Delante
Una práctica habitual en muchas empresas multinacionales es contar con Planes de Sucesión, los cuales permiten tener ya decidido quién reemplazará a quién cuando se produzca una vacante en alguna posición clave para la organización.
Una de las razones por las que se hace esto es para disponer de un plan de contingencia ante la marcha inesperada de una persona en una posición crítica. Este tipo de prácticas permite que se pueda identificar proactivamente y desarrollar de forma acelerada a los potenciales sucesores para que estén preparados cuando llegue el momento.
La mayoría de las organizaciones no pueden permitirse dejar que el talento existente se vaya desarrollando lentamente de forma espontánea y natural, ya que ello no garantiza que dicho talento esté preparado para asumir mayores responsabilidades cuando sea necesario. Por eso tienen que adoptar una actitud proactiva a la hora de identificarlo y desarrollarlo.
La forma de acelerar el proceso de desarrollo es haciendo que este talento se tenga que enfrentar a una gran cantidad de desafíos variados en un plazo relativamente breve de tiempo.
Esto se consigue haciendo que los profesionales seleccionados ocupen posiciones de muy diversa naturaleza durante unos cuantos meses, típicamente entre seis y doce. El ritmo de cambio constante les obliga a tener que recrear sus redes de contactos muy rápidamente, aumenta su visibilidad en la organización y les aporta experiencia en las distintas áreas de la empresa.
Tú puedes hacer lo mismo de cara a tu carrera profesional.
Resérvate un par de horas para crear tu propio Plan de Sucesión en el que hayas identificado la posición objetivo a la que te gustaría llegar, por ejemplo, en los próximos cinco años.
Toma una hoja de papel y divídela en cuatro columnas:
  • En la primera columna escribe las posiciones intermedias por las que crees que deberías pasar antes de estar preparado para tu posición objetivo
  • En la segunda columna debes anotar las habilidades y conocimientos que crees que se requieren para desempeñar con éxito esa posición objetivo y que aún necesitas adquirir
  • En la tercera columna anota por qué tipo de experiencias te sería útil pasar durante los próximo años de modo que sepas afrontarlas cuando estés en tu posición objetivo
  • En la cuarta columna escribe las relaciones que debes desarrollar de modo que alcances la máxima efectividad tanto en las posiciones intermedias como en tu posición objetivo
Una vez hayas terminado, revisa el resultado y pregúntate si es algo con lo que estás realmente dispuesto a comprometerte, si te compensa el esfuerzo que vas a tener que realizar y si es algo que consideras alcanzable.
Si tu respuesta a las preguntas anteriores es positiva, lo siguiente que hay que hacer es identificar el próximo paso a tomar de cara a la ejecución de tu plan.
Coméntalo con tu supervisor e intenta que se te asignen responsabilidades más amplias. El objetivo de estas responsabilidades ampliadas es que te obliguen a salir de tu zona de confort y te den más visibilidad en la organización. Esfuérzate por conocer a gente de la que puedas aprender y que esté relacionada con las posiciones a las que aspiras. Intenta que alguna de ellas sea tu mentor, si es posible.
Si ves que lo anterior no es realista, revisa tu plan e intenta modificarlo para que se convierta en algo que realmente puedas conseguir.
Saber dónde quieres ir, y qué es lo que te va a ayudar a llegar allí, aumentará enormemente tus probabilidades de tener éxito, a la vez que reducirá de forma significativa el tiempo necesario para ello.
Por eso es muy importante que intentes ir siempre un paso por delante.

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Hábitos de productividad


Hábitos de productividad


Puede ser que cuando hablamos de productividad estemos pensando en la gestión eficiente de nuestros archivos y proyectos. En efecto, la gestión ordenada de archivos permite maximizar nuestro tiempo para dedicarlo a actividades de mayor valor añadido.
Sin embargo, en mi opinión personal y según el contexto actual de era de la información y de cambios socio-económicos constantes, la productividad está íntimamente relacionada con alinear nuestras acciones con nuestros principios, cumplir nuestros compromisos y comunicar eficazmente con los miembros de un equipo.

Crear hábitos para ser más productivos no es fácil pero la recompensa a largo plazo vale la pena. En el ámbito de la creación de hábitos de productividad, Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Eficaz, de S. Covey, es la metodología que más me ha influenciado. Desde mi punto de vista, el éxito de la metodología de los siete hábitos reside en el hecho de que no promete soluciones rápidas y fáciles que nos van a hacer más productivos de la noche al día, sino que empieza con un trabajo personal para identificar nuestros principios. Una vez identificados nuestros principios es más fácil alinear nuestras acciones con estos, es más fácil ser productivos.

Los Siete Hábitos son un buen complemento a GTD, sobretodo para determinar las prioridades que deben conducir a nuestras acciones desde la perspectiva de 9000 metros (objetivos anuales o bianuales), 12000 metros (visión personal a tres o cinco años) y 15000 metros (tu vida). (Ver post las seis perspectivas para definir tu trabajo).

Los tres primeros hábitos están relacionados con el dominio de uno mismo. Para construir hábitos debemos trabajar en nosotros mismos. Estos hábitos son:
1. Ser proactivo.
2. Empezar con un fin en mente.
3. Establecer primero lo primero.

Después de haber trabajado sobre nuestros principios, Covey propone trabajar en hábitos para mejorar la empatía, la comunicación y crear relaciones más sólidas en el ámbito laboral y personal. Estos hábitos son:
4. Pensar en ganar-ganar.
5. Comprender y después ser comprendido.
6. La sinergia.

El séptimo hábito es renovarse continuamente, es dedicar un tiempo semanal a mejorar nuestras condiciones físicas e intelectuales. Covey llama este hábito “afilar la sierra” con analogía a un leñador que está tan inmerso en su trabajo que olvida que afilar su sierra durante unos minutos al día, le ahorraría mucho trabajo.
7. Afilar la sierra.
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y2a -LA CURVA DE LAFFER




LA CURVA DE LAFFER

publicado en el BLOG
http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/curvalaffer.jpg
Curva de Laffer
La curva de Laffer es uno de estos mitos “liberales” que parecen haber invadido el subconsciente colectivo de la sociedad.
¿Qué se conoce por curva de Laffer? Esta curva representa una ecuación matemática que dice que, en ciertas circunstancias, bajar los impuestos puede hacer subir la recaudación fiscal del estado.
¡¿Cómo es eso?! Muy sencillo. Según este modelo, cuando los impuestos en una sociedad son elevados, estos desincentivan la actividad económica. Pongamos un caso extremo, en el caso de que los impuestos fuesen del 100% de los ingresos la recaudación sería cero, puesto que nadie trabajaría para no ganar nada.
Bajo este precepto se dice que, al reducir los impuestos, se incentiva la actividad económica. Si esta actividad crece se invierte más, se contrata más gente, etc. Y todo esto crea más contribuyentes, más consumo, y, por lo tanto, más recaudación fiscal.
Los “liberales” se basan en la curva de Laffer para argumentar lo positivo de una bajada de impuestos: Se pagan menos impuestos y se recauda más, vamos, la medida perfecta.
Pero claro, esto tiene trampa. Porque la curva de Laffer, como su nombre indica, es una curva y no una recta, es decir, no tiene una relación directamente proporcional.
La propia curva de Laffer indica que llega un momento en que la tendencia se revierte, es decir, se hace lógica, y pasamos a una situación en la que a menos impuestos, menos ingresos, correspondiente a la parte izquierda de la parábola.
Lo que explica la curva de Laffer no es que al bajar impuestos aumente la recaudación. Eso es una falsedad interesada, un comentario falaz por parte de los “liberales”. Lo que dice la curva es que al aumentar impuestos se aumenta recaudación pero hay un momento, cuando los impuestos son excesivos, que los impuestos desincentivarán la actividad económica, haciendo contraproducente esta subida.
Por lo tanto existe un punto óptimo, en el que se consigue la máxima recaudación y no se desincentiva la actividad económica. ¿En que punto se encuentra una sociedad? Nadie lo sabe. Pero ese mismo desconocimiento lleva a que sea igualmente probable que estemos a la derecha o a la izquierda del punto óptimo. De hecho, este punto óptimo será cambiante, y dependerá de las circunstancias, del país y de la época.
Cuando los dirigentes de derechas hablan de que subir los impuestos perjudica a la incentivación de la economía y del empleo están presuponiendo que se encuentran en la parte descendente de la parábola, cuando esto es sólo una opinión no contrastada. Sin embargo, parece que la sociedad ha asumido este principio, esta curva de Laffer partida por la mitad que interesa, como una verdad absoluta.
http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/img/curvapendientenegativa.jpg
Curva de Laffer vista por un "liberal",seguramente debido a algún extraño defecto visual
¿Podría beneficiar a la economía aumentar los impuestos? La respuesta es sí, podría, siempre dependiendo que se haga con estos impuestos. Pongo un ejemplo.
Los impuestos se aumentan, y con ese dinero el estado crea una red de guarderías públicas gratuitas. Como todos sabemos, cuando se crea una red amplia de cobertura (como la sanidad) se minimizan los costes respecto a pequeños centros. Por la misma razón que el sistema nacional de salud consigue las mismas coberturas sanitarias por menos dinero que un sistema privado aquí pasaría lo mismo.
Al haber una red pública y gratuita de guarderías, muchos ciudadanos tendrían una parte de su renta liberada al no tener que pagar una guardería privada. Ese dinero extra incentivaría el consumo y crearía actividad económica.
Este tipo de argumentos no los hará un “liberal” en la vida. Porque, al final, no es cuestión de mejorar objetivamente el funcionamiento económico. Para estos “liberales” la cuestión es seguir los mitos del neoliberalismo, mitos creados por personas que pretendían arrimar el ascua a su sardina y vender a la sociedad como positivo las cosas que eran positivas para ellos.
Un “liberal” no reconocería jamás la conveniencia de subir ciertos impuestos. Un “liberal” cortará la curva de Laffer como le interese y no reconocerá la mitad que no quiere ver. No reconocerá jamás que puede ser positiva la presencia de el estado en la economía, o las empresas públicas.
Al final, estos “liberales” que pretenden ser objetivos analistas, no son más que aquello que decía no recuerdo qué autor: Fundamentalistas del mercado.
Cuanto más oigo a estos “liberales”, sobre todo después de la que ha caído gracias a estas ideas, más tengo la sensación que se basan en algún tipo Fe religiosa para justificar sus tesis.
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s2t2 -GTD: La Productividad no es la Herramienta


GTD: La Productividad no es la Herramienta


Observo habitualmente un gran interés, en mi opinión algo desproporcionado y en ocasiones incluso obsesivo, por los diversos gadgets y herramientas informáticas existentes para soportar la implantación de GTD.
Sé que esta metodología goza de especial predicamento entre los perfiles técnicos en general y los informáticos en particular, y por tanto entiendo que haya curiosidad por saber más acerca de cualquier nueva aplicación, herramienta o dispositivo informático que aparezca en el mercado.
Sin embargo me parece crítico que seas capaz de mantener la perspectiva y no sobrevalorar la importancia de las herramientas de cara a implementar GTD con mayor o menor éxito.
David Allen habla muy claro al respecto cuando trata el tema de las herramientas. Allen es completamente agnóstico en este sentido y no da más importancia a una herramienta concreta sobre las demás ni tampoco a las que él denomina de alta tecnología frente a las de baja tecnología.
Lo único importante en una herramienta es que cumpla bien su cometido, no que sea más o menos sofisticada.
Las personas que usamos GTD desde hace tiempo sabemos que disponer de una herramienta que se adecue a nuestras necesidades concretas es un requisito necesario para implantar GTD con éxito, pero también sabemos que no es suficiente.
No te engañes: por excelente que pueda ser una herramienta nunca podrá sustituirte.
La herramienta puede ayudarte a recopilar mejor y en menos tiempo, a procesar más fácilmente, a organizar de forma más eficaz de forma que puedas acceder a tus acciones de modo más sencillo. Puede incluso serte útil a la hora de evaluar cual es la próxima acción… Pero en ningún caso la va a hacer.
Y al final, como bien dice Berto, los cuatro pasos anteriores no sirven de nada si no haces.
Lo primero a la hora de implantar GTD, si es que realmente estás comprometido a hacerlo, no es buscar la herramienta más puntera ni el gadget de última generación. Lo primero es leerte el libro de David Allen al menos un par de veces hasta que realmente te hayas “empapado” de todos y cada uno de los conceptos que forman GTD. Sólo entonces estarás en condiciones de abordar la implantación con alguna probabilidad de éxito.
Lo siguiente es seguir los consejos de David Allen para implantar el método por primera vez. Ponerlos en práctica es mucho menos sencillo de lo que parece al leerlos. Como recomienda Jeroen Sangers, comienza con herramientas de baja tecnología y mantente con ellas al menos los primeros meses hasta dominar la metodología.
A partir de ahí podrás hacer lo que quieras en términos de herramientas. Pero no te recomiendo que lo intentes antes o tus probabilidades de éxito son escasas.
Por mala que sea tu herramienta, puedes implantar GTD con éxito si dominas la metodología. Por buena que sea la herramienta, nunca implantarás GTD con éxito si no dominas la metodología.
La productividad no es la herramienta, es lo que tú obtienes cuando aplicas correctamente la metodología GTD.
GTD: La Productividad no es la Herramienta ha sido escrito por José Miguel Bolívar y publicado originalmente en Optima Infinito | Desarrollo Personal, Productividad y GTD. Este artículo está licenciado para su uso bajo una Licencia Creative Commons 3.0 España (Reconocimiento - Uso no Comercial - Compartir bajo la misma Licencia).
Muchas gracias por suscribirte a 
Optima Infinito.
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y2a -Zoho CRM: una solución gratuita para quienes buscan un gestor CRM que "funcione"

Zoho CRM: una solución gratuita para quienes buscan un gestor CRM que "funcione"

CRM Zoho

La búsqueda de un buen gestor CRM es casi como la de un programa perfecto para hacer GTD: muchos fracasan en el intento y el camino hasta encontrar algo que se adecue a lo que queremos puede acabar siendo frustrante. El principal problema para los trabajadores en movilidad es el precio de estos productos: las soluciones más completas están pensadas para grandes empresas y muchas veces no es un gasto asumible si los gastos corren de nuestra cuenta.

Zoho, que se ha especializado en soluciones semigratuitas para empresas, dio no hace mucho una posibilidad muy interesante: la de tener un CRM con suficiente potencial para cubrir nuestras tareas de relación con los clientes y que en microempresas (tres usuarios máximo) es gratis. Más allá de esos tres usuarios, se convierte en versión de pago, con soluciones para pymes y grandes empresas y distintos precios según el uso que le demos.

¿Más allá del precio es una solución útil? Sí. Puede que Zoho CRM no sea el programa perfecto, pero para el trabajo en movilidad es justo lo que se necesita: está situado en la nube, tiene todas las opciones más usadas en este tipo de productos (facturación, campañas, productos, recordatorios), permite personalizarlo completamente y cuenta con el apoyo de una empresa que funciona y que nunca ha dejado de buscar nuevas soluciones online para las empresas.

Uno de los puntos fuertes de Zoho CRM es la posibilidad de gestionar el sistema según roles y permisos. Habrá usuarios que no deban tener acceso a las zonas de la base de datos a las que otros del equipo sí puedan acceder. La configuración de este punto es simple y muy intuitiva, como casi todo Zoho CRM.

Ventana externa

La sincronización con algunos programas habituales en la gestión de agendas y calendarios funciona muy bien. Con Outlook no hay ningún problema, por ejemplo, ya que Zoho ha creado un plugin para unir ambos programas, algo que en entornos empresariales tradicionales facilita mucho la vida: parece que una gran mayoría de empresas no se atreve a probar otro gestor de contacto/agenda/etc…

Además, la importación de datos desde otros sistemas CRM es sencilla y casi sin fallos y tiene un buen manejo del flujo de trabajo, con un potente servicio de alertas y mensajes, de manera que dirigir un pequeño equipo comercial es realmente simple.

El principal problema de Zoho CRM nace también de su mayor virtud: al estar pensado para servir de herramienta a pequeñas empresas o profesionales individuales, Zoho empieza a ser ineficiente cuanto más grandes son los equipos. En entornos de grandes equipos, su uso se vuelve incómodo y farragoso.

A cambio, Zoho está continuamente añadiendo ventajas a su producto. Una de las más recientes ha sido la posibilidad de añadir el correo al propio sistema CRM. Esto no es baladí: de nada sirve hoy en día un gestor de clientes si no podemos saber, en cualquier momento, que conversaciones hemos tenido con ellos. Y el e-mail, aunque parezca increíble, aún no es fácil de conectar con muchos CRMs. Sobre todo, porque si les pides algo así, el precio suele dispararse.

Hablaremos más de CRM en Moviéndonos, por el perfil de muchos trabajadores en movilidad, pero va a ser difícil encontrar alternativas baratas y en la nube que trabajen con la fiabilidad de Zoho CRM, salvo que tu equipo sea amplio.

En Moviéndonos | Pymegem, gestión online

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Vivimos en una época de oportunidades sin precedente

Peter F. Drucker, el padre del management moderno.

“Vivimos en una época de oportunidades sin precedente: si eres ambicioso e inteligente, puedes escalar hasta la cima de tu profesión, independientemente de donde empezaste.
Pero la oportunidad está íntimamente relacionada con la responsabilidad. Las empresas hoy en día no gestionan las carreras de sus empleados. Los trabajadores de la era del conocimiento deben ser sus propios CEOs.
Depende de ti de buscar tu posición, determinar cuando cambiar y de ser productivo durante la vida laboral que puede durar unos 50 años. Para hacerlo bien debes conocerte bien a ti mismo: no solo tus puntos fuertes y débiles, sino también la forma como aprendes, como trabajas con los demás, cuales son tus valores y donde puedes hacer tu más grande contribución. Porque solamente cuando operas utilizando tus puntos fuertes puedes llegar a la excelencia.”


Traducido de Managing Oneself, Peter F. Drucker
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s2t2 -Toda la verdad sobre la publicidad (?)

El documental español "La publicidad al descubierto" tiene como objetivo mostrar al consumidor el funcionamiento de la publicidad, cómo ésta le seduce, instándole a ser crítico hacia ella.

Interesante la parte técnica del documento donde se muestran los "trucos" que utilizan las productoras de spots para dejar todo tan perfecto y apetecible.

La frase final con esa sonrisa irónica por parte del moderador deja alguna duda en quienes hemos visionado el video en la redacción del primer portal publicitario del país, www.MarketingDirecto.com: "Sigan nuestros consejos y conseguiran protegerse de la publicidad. Siempre perversa y engañosa." Curioso final para un documental oficial...

Documental realizado por la "Red de Educación del Consumidor" (formada por diversos institutos de consumo autonómicos), financiado por la Comisión Europea. Desde MarketingDirecto.com agradecemos la amable cesión y permiso por parte de la Red de Educación al Consumidor para "emitir" este documental desde nuestra exclusiva "cuenta especial de medios" (sin límite de tiempo para cada emisión desde YouTube), orientada al sector publicitario, y también al consumidor interesado en saber más sobre la publicidad.

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Burocracia pura y dura

Burocracia pura y dura

El que fuese CEO de General Electric, Jack Welch, afirmaba que "la burocracia es el drácula de la empresa". ¡Qué gran verdad! Hace ya algún tiempo publiqué aquí la siguiente historia titulada: "Todo el mundo, alguien, nadie, cualquiera". Decía así:

Erase una vez cuatro personas que se llamaban: todo el mundo, alguien, cualquiera y nadie. Había un trabajo importante para hacer y todo el mundo estaba seguro de que lo haría alguien, cualquiera podría hacerlo, pero no lo hizo nadie. Sin embargo, alguien se enfadó porque era el trabajo de todo el mundo. Todo el mundo pensó que cualquiera podría hacerlo, pero nadie se dio cuenta de que todo el mundo no lo haría. Al final todo el mundo culpó a alguien cuando nadie no hizo lo que cualquiera podría haber hecho.

Ahora dejo el siguiente
video que refleja muy bien lo apuntado:



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Las listas de control

Las listas de control

Checklist

Una simple lista de control o checklist, es la herramienta idónea para obtener más resultados con menos esfuerzo. Hay tres razones para usar una lista de control:

  • Hay tareas que debes hacer siempre de la misma manera. Aunque los pilotos de aviones cada día hacen lo mismo, usan listas de control para asegurarse que no se olvidan nada.
  • Hay cosas que no haces muy a menudo y entonces es útil disponer de una lista para verificar que lo estás haciendo bien. Por ejemplo, tengo una lista de viaje con todas las cosas que posiblemente debo llevarme si voy de viaje: pasaporte, ropa, libro, neceser, etc.
  • Finalmente, una lista de control puede ayudarte a desarrollar nuevos hábitos. Escribe los pasos a tomar en un Post-it y pégalo a la pantalla hasta que sepas de memoria cómo hacerlo.

¿Por qué hacer listas de control?

El gran beneficio de usar listas de control es que solamente tienes que pensar una vez sobre cómo hacer la tarea.

Una de mis tareas en la empresa es organizar cursos para nuestros distribuidores. Para cada curso tengo que arreglar varias cosas: tengo que verificar que hay suficiente material, reservar la sala, enviar información a los participantes, etc. Hay docenas de detalles que siempre tengo que hacer, y hay que hacerlos bien.

Para garantizar la buena ejecución uso una lista de control con todas las cosas que debo hacer empezando un mes antes de la fecha del curso. Después de cada curso actualizo la lista, así que ahora confío completamente en la lista, lo que me da tranquilidad. Si he repasado toda la lista estoy seguro que todo está arreglado y que tengo todo el material necesario.

  • Una lista de te da una vista general
  • Solo tienes que pensar una vez cómo hacerlo
  • Una buena lista de control te da tranquilidad: realmente sabes que no has olvidado nada

¿Cómo crear una lista de control?

Una lista de control funciona mejor si es simple; habitualmente no es necesario crear sub-listas. Puedes crear las listas en un bloc de notas (poniendo una guión delante de cada opción en la lista) o de forma electrónico en un fichero de texto, una hoja de Excel o una lista de tareas en Outlook. Tú decides qué funciona para ti.

La primera lista

Si estás pensando en hacer la primera lista de control, ¿por qué no empiezas con una lista con posibles listas de control para hacer? Unos ejemplos:

  • El Repaso Semanal
  • Tareas (contabilidad)
  • Listas de viaje (vacaciones, negocios, fin de semana, excursión a la montaña)
  • Restaurantes (para visitar y para evitar)
  • Libros para leer
  • Una lista de cosas que no quieres hacer nunca más
  • Metas a largo plazo

El único riesgo que corres es que tus amigos también quieren usar tu lista de restaurantes. Entonces pagan ellos, no?

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