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s2t2 -Dime que Sí o dime Por Qué No

NOTA DE VRedondof :
dudaba donde archivar este escrito si en Estrategias o en TDM.
Al final lo he puesto en los dos para facilitar su consulta posterior.

Veíamos hace poco que laFlexibilidad era un término por el que sentían especial predilección los incompetentes y los caciques.

Estas personas son ejemplos claros de personalidades "líquidas", que adaptan constantemente su discurso y su comportamiento en función de sus intereses personales, frecuentemente a costa de nuestra 
productividad.

El 
compromiso, en cualquiera de sus formas, es una amenaza para ellas, ya que actúa como un recipiente que las obliga a adoptar y mantener una forma concreta en el tiempo.

Hoy por tanto quiero compartir contigo una 
táctica específica para tratar con estas personas "líquidas" en comunicaciones vía e-mail, algo que aprendí hace años de uno de mis jefes y que me ha venido dando muy buenos resultados hasta ahora.

Lo normal cuando preguntas algo a alguien es que te responda o, al menos, eso es lo que todos esperamos. El problema es cuando la respuesta implica posicionarse o comprometerse y la pregunta se la hacemos a una de estas personas "líquidas".

En estos casos la respuesta más habitual es que no haya respuesta, que cuando se produzca sea tarde o que sea tan vaga que no nos sirva de nada.

La solución al problema pasa por dar forma a nuestro "líquido", le guste o no. 
Delimitando las posibles respuestas, limitamos las posibles escapatorias.

Lo mejor es ilustrar la técnica con un 
ejemplo.

En lugar de enviar un e-mail preguntando "¿Estás de acuerdo con que pongamos en marcha el proyecto el lunes?", seguramente obtendrás mejores resultados con un e-mail así:

"Te adjunto el análisis de motivos por los que debemos comenzar el proyecto X el lunes 15/12/08 a las 9:00.
Léelo por favor y contéstame a este mensaje, o llámame por teléfono al (...), antes del viernes 12/12/08 a las 17:00, indicando si estás de acuerdo con que empecemos en esa fecha o, en caso contrario, los motivos por los que no estás de acuerdo y tus propuestas para resolver los problemas que hayas identificado.
Si por cualquier causa no vas a poder darme una respuesta antes del plazo indicado, ponte por favor en contacto conmigo por e-mail o por teléfono antes de mañana a las 17:00 y dime cuando podrías hacerme llegar tu respuesta, ya que como sabes el proyecto X es crítico.
Te he dejado este mismo mensaje en tu buzón de voz hoy día 8/12/08 a las 10:15. Inmediatamente después te he enviado un SMS avisándote de que necesito que respondas urgentemente a este e-mail."

Es posible que esta persona "líquida" se salga con la suya y no te responda pero en cualquier caso le acabas de quitar de un plumazo el 95% de las
excusas tipo. A no ser que la persona esté de baja o de vacaciones, si no te contesta en día y medio quedará en evidencia y entonces tendrás muy fácil involucrar al siguiente nivel jerárquico para que intervenga a tu favor. Por otra parte, si te contesta diciendo que no, al menos sabes en qué dirección tomar el siguiente paso.

Como ves, la técnica es sencilla: básicamente se trata de que pienses en todas las posibles excusas o escapatorias que nuestra persona "líquida" podría emplear y te anticipes respondiendo a ellas en tu comunicación.

El sistema no es infalible pero por lo menos no estás indefenso ante este tipo de actitudes y si no consigues que te diga Sí es bastante probable que al menos te diga Por Qué No.

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Negociar

¿Que es negociar?

Si en una encuesta ficticia preguntásemos a 10 personas que asocian con la palabra negociar seguro que nos responderían con palabras relacionadas con el mundo empresarial como multinacionales, altos cargos, finanzas… pero si nos paramos en la definición de negociar nos damos cuenta que se trata de un término aplicable a nuestra vida cotidiana:

“La negociación es el proceso por el que las partes interesadas resuelven conflictos, acuerdan líneas de conducta, buscan ventajas individuales o colectivas o procuran obtener resultados que sirvan a sus intereses mutuos. Se contempla generalmente como una forma de resolución alternativa de conflictos.”

¿Por que es importante saber negociar?

Tener claro cual es la estructura de una negociación y cuales son las distintas técnicas nos llevará a no ceder o permitir determinados abusos durante la misma.

La negociación tradicional se concebía como un combate de boxeo, en el que se ganaba por puntos o por KO técnico, por lo que el objetivo siempre era conseguir concesiones ventajosas. La traducción de una negociación era yo gano tu pierdes. Pero a partir de los años 70s diversos investigadores cambiaron el enfoque de ganar-perder por el de ganar-ganar. En este enfoque la negociación se concibe de un modo menos extremista de tal forma que ambos negociadores pueden ceder obteniendo una situación final (común) mejor que la inicial. (El libro exponente de esta ideología es Getting to YES de Roger Fisher, William Ury y Bruce Patton, Harvard).

¿Cual debe ser el principal objetivo de una negociación?

Una buena negociación sólo se completa cuando además de lograr concesiones de la otra parte, y, sin ceder ni comprometer los propios intereses, se encuentran soluciones que de 

manera recíproca que contemplen los intereses del otro.

¿Cual es el principal error de una negociación?

No preparar la negociación es uno de los principales errores en los negociadores. El negociador deberá estar preparado para el acto de la negociación y aguantar la suficiente presión como para no venirse a bajo. Prepararse bien antes de una negociación es imprescindible, así como estar seguro de que se va a negociar y no perder el enfoque. Cuando se nos pone en el límite tendemos a perder el control, a distraernos y ahí reside el arte de negociar, en controlar la propia tendencia del ser humano a la distracción.

Negociar sin un objetivo claro y sin una preparación adecuada no solo es una pérdida de tiempo sino que supone una concesión absurda.

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Zen To Done. Planificar

Zen To Done. Planificar

Tienes un listado de cosas que hacer, y un nuevo día comienza. ¿Qué vas a hacer hoy? 

Las decisiones que tomas sobre lo que tienes que hacer cada semana, cada día, cada momento, se suman a un proceso denominado flujo de trabajo, "workflow". El método 
ZTD sugiere que tomemos el flujo desestructurado "tareas en función del contexto" del método GTD y lo convirtamos en una estructura óptima. ¿Por qué debemos estructurar y planificar nuestros días y semanas? Porque de lo contrario quedamos a merced de los acontecimientos, reaccionando a lo que viene en lugar de decidir lo que es más importante y lo que realmente deseas lograr.

Toma el control de tu día, en lugar de dejar que las necesidades, deseos y prioridades de los demás tomen el control por ti. 

“Pasa tiempo en soledad cada día.” Dalai Lama


No obstante, cada persona tiene un estilo diferente de trabajar, si planificar no va contigo te sugiero probar el estilo de "tareas en función del contexto" del método GTD. No es una mala manera, simplemente, es diferente. Sin embargo, el flujo de trabajo recomendado en ZTD es el siguiente: cada semana, determina la lista de grandes tareas o "rocas" "big rocks" que se deseen realizar y colócalas en el calendario como citas. Cada día, crear una lista de 1-3 tareas más importantes (denominadas MITs, las "grandes rocas" para el día) y asegurarse de cumplirlas. Realiza tus MITs lo más temprano posible para quitártelos de encima y asegúrate que se ejecutan. 

Este es uno de los hábitos más simples del método ZTD, pero también uno de los más importantes. ¿Por qué? Por que da un motivo de ser a tu día o semana. En lugar de hacer un montón de tareas de tu lista, se intentan hacer las más importantes. Claro, también harás otras tareas en tu lista, pero identificarás las que realmente desees llevar a cabo - aquellas que al mirar atrás te hagan sentir orgulloso de haberlas realizado. A menudo trabajamos duro y hacemos mucho, pero cuando miramos hacia atrás, en realidad no hemos logrado nada. 

¿Cómo implementar este hábito? A continuación tienes algunos consejos:

1. Grandes rocas. Al comienzo de cada semana (ya sea el domingo o el lunes, elige tu mismo), siéntate y mira tu lista de tareas. ¿Qué quieres lograr esta semana? Estas son tus "grandes rocas". El término proviene del libro de Stephen Covey "7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva". Esto quiere decir que debes poner las "grandes rocas" en tu programa en primer lugar, y dejar que las rocas más pequeñas y la grava llenen tu programación en torno a las grandes rocas - de otra manera, si pones las rocas pequeñas y la grava lo primero, llenaran tu programación , sin dejar espacio para las grandes rocas. Comienza con 4-6 "grandes rocas" por semana - después, a medida que veas lo que puedes lograr, puedes añadir más. Trata de incluir al menos un par de tareas que te ayuden a alcanzar tus objetivos anuales.

2. Programación. Ahora estas "grandes rocas" colócalas en tu agenda semanal. Coloca sólo una o dos por día, para no sobrecargarse. Reserva bloques de 1 o 2 horas, lo más pronto posible. Al bloquear tiempo para estas tareas, puedes programar otras cosas en los otros huecos si fuese necesario - pero lo importante ya está en la agenda. Yo no reservo tiempo en la agenda exactamente sino coloco las "grandes rocas" en días y lo hago antes de cualquier cosa, cada uno debe adaptar los consejos a su forma de trabajar. 

3. MITs. Cada mañana, decide tus "Most Important Tasks" (MITS), tus tareas más importantes. Estas serán probablemente las mismas que tus "grandes rocas" para el día, aunque, como el entorno es cambiante puedes tener otros MITs. Elige unos 3 MITs para el día - esto podría incluir una "gran roca" y un par de otras tareas importantes. Reserva tiempo para estas tareas al principio del día o hazlo como a primera hora - si las colocas en la agenda más tarde, otras cosas se interpondrán en el camino. 

4. Completa tus MITs. Aquí llegar la parte más importante: conseguir hacer. A primera hora de la mañana, antes incluso de consultar el correo electrónico, conseguir realizar tu primer MIT. Elimina todas las distracciones, y asegúrate de centrarte sólo en la tarea que estés ejecutando. Cuando hayas terminado, recompénsate... pero asegúrate de pasara al siguiente MIT en breve.

5. Mira hacia atrás y saborea el triunfo. Si completas tus MITs, te sentirás bien. Asegúrate de mirar hacia atrás para ver lo que has logrado y date palmaditas en la espalda - o incluso recompénsate.

¿Controlas tú día a día o te dejas llevar por los acontecimientos? ¿Programas o te programan? No te vayas sin comentar, tu opinión es importante.

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Zen to Done. Procesar.


Zen to Done. Procesar.

Hace unos días hablabamos del primer hábito del sistema ZTDrecopilar. Una vez que te has acostumbrado a recopilar las cosas que llegan a tu vida en un mínimo de bandejas de entrada, incluido tu cuadernito (o cualquier otra herramienta de captura) que llevas a todas partes, te preguntarás: ¿y ahora qué hago con todo esto?

Lo procesas, tomas decisiones rápidas sobre cada cosa, hasta que tus bandejas de entrada o todo lo que recopilaste en tu cuaderno este vacío. Procesa hasta vaciar las bandejas de entrada por completo.

Dejar que se acumulen las notas es demorar la toma de decisiones. Si procesas tus bandejas de entrada, haciendo decisiones rápidas y poniendo las cosas donde pertenecen, las cosas no se acumulan. Procesa tu bandeja de entrada al menos una vez al día, y con más frecuencia si es necesario.

En primer lugar, reduce al mínimo tus bandejas de entrada. Cada lugar al que tienes que ir a comprobar tus mensajes o a leer la información entrante es una bandeja de entrada, y cuantas más tengas, más difícil resulta gestionar todo. Reduce el número de bandejas de entrada al menor número posible, adaptandose siempre a tu manera de trabajar.

Enumera todas las formas en las que recibes información, evalua cada una para ver si te aporta valor, y encuentra formas de combinar o eliminar las bandejas de entrada. Si algo no te aporta valor, considera la posibilidad de eliminarlo de tu vida. Comprueba si puedes pasar una semana sin echarlo de menos. Para el resto, comprueba si puedes combinar varios flujos de información en una bandeja de entrada. Por ejemplo, ¿en cuántos lugares colocas en tu casa los documentos que te llegan? Ten una bandeja en casa para todas las cartas, facturas, documentos de trabajo, documentos del colegio, notas de teléfono, publicidad... para todo. ¿Tienes cuatro cuentas de correo electrónico? Prueba a redireccionarlas a una solo. Cuanto menor sea el número de bandejas de entrada mejor. El objetivo estaría entre 4-7 bandejas de entrada, si es posible.

Después, domina tus bandejas de entrada. No permitas que se desborden. Si se llenan,  el stress aumentará. En lugar de esto, dominalas.

Comprueba y procesa las bandejas de entrada una vez al día. Para algunas bandejas de entrada, puede que tengas que relizarlo más de una vez (por ejemplo, revisar mi correo electrónico cada hora), pero no se debe comprobar de forma constante y obsesivamente. Esto te hace perder tiempo y reducir tu productividad. Pero no dejes de procesar al menos una vez al día, porque de lo contrario se acumula. 

La montonera es tu enemigo.


¿Cómo procesar?

1. Procesa de arriba hacia abajo, tomando decisiones inmediatas. Comienza con el primer asunto de tu bandeja de entrada, y toma una decisión inmediata. No te lo saltes o lo vuelvas a poner en el montón o retrases la decisión.

2. Borralo. Si no lo necesitas, a la basura. Convierte esta en tu primera elección.

3. Delega. ¿Eres la persona que debería estar haciendo esto? Si no es así, envialo fuera de tu tejado a otra persona. Pasa la bola.

4. Hazlo de inmediato. Si la tarea lleva menos de 2 minutos o menos, hazlo, en lugar de añadirlo a tu lista de tareas.

5. Aplázalo para más tarde. Si se necesitan más de 2 minutos, añadelo de inmediato a tu lista de tareas para hacerlo más tarde.

6. Archívalo. Si se trata de algo que necesitas para referencia, archívalo inmediatamente. No uses un carpeta "para archivar", ya que significa aplazar la decisión. No permitas que se aplilen las cosas para archivar, archívalo de inmediato.

7. En cualquier caso, no dejes el asunto en tu bandeja de entrada. Borralo o archívalo. Procesa asunto tras asunto hasta vaciar la bandeja de entrada. Nota: si tienes cientos de temas en tu bandeja de entrada, puede ser buena idea colocar en una carpeta para procesar más tarde (fijando en tu calendario un par de horas para hacerlo) y, a continuación, iniciar este proceso con todos los elementos nuevos a partir de ese momento.

8. Repite este proceso, para mantener tus bandejas de entrada vacías. Si has reducido al mínimo el número de bandejas de entrada, esto no debería ser demasiado difícil. ¡Felicitate cuando vacies tu bandeja de entrada! Es un sentimiento maravilloso. Recuerda: No lo compruebes durante el día una y otra vez - coloca en tu calendario tu momento para procesar- y por último quita la notificación de correo recibido.

¿Estás acostumbrado a procesar tus notas? ¿Cuántas bandejas de entrada mantienes? ¿Se te ocurre alguna idea para simplificar su número? ¿Usas la regla de los dos minutos? Comparte tus ideas en El Inconformista.
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s2t2 -Los 5 fallos más comunes en una venta

Dejar escapar una venta, con la que está cayendo, es algo que no deberíamos permitir y contra lo que deberíamos estar alerta. Con la inercia a favor una pérdida de impulso no se nota pero con la inercia en contra el más nimio fallo causa dolores casi mortales.

Pensando en ello me he puesto a analizar cuales son los fallos más comunes en una venta y que podríamos hacer:

Fallo nº 1, hablar demasiado.

“La persona que concuerda con todo lo que tu dices, o no está poniendo atención, o se propone venderte algo.” (Bud Holiday)

Es un fallo muy común en la mayoría de vendedores, hablan hablan y hablan sin dejar asimilar todos los datos al comprador.

Entre un receptor y un emisor lo importante no es lo que dice el primero sino lo que entiende el segundo. Por ello escuchar, antes que hablar, es primordial.

Además el comprador se verá intimidado y posiblemente no se atreva a preguntar cualquier duda acerca del producto. Posiblemente la conversación acabe con un “Ya te llamaré…” del comprador.

Fallo nº2, rogar en vez de vender.

“Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan.” (Henry Ford)

En una interacción entre dos personas, y en la que uno es un vendedor, cada una de ellas persigue un objetivo. El objetivo es la base de la relación y sin el no existiría la misma. Ahora bien, si uno de los dos no tuviese objetivo el otro le conduciría hacia los suyos y esto se traduce en que perdería su poder de elección. Sería manipulado y anulado.

Llegado a este punto deberíamos entender que aquellos que tienen objetivos, saben lo que quieren y luchan por ello son personas respetadas y por ello debemos transmitir correctamente nuestros propósitos.

Ante una venta hay que estar seguro de uno mismo y del producto que se va a vender, de cuales son nuestros objetivos, por que y nuestra posición para conseguirlo. No por rogar más se va a vender más. Palabras como “necesitamos”, “nos obliga a…”, “contamos con usted”…sobran a la hora de realizar la venta.

Fallo nº3, contestar preguntas no formuladas.

“Al inteligente se le puede convencer; al tonto, persuadir.”( Curt Goetz)

Este punto esta relacionado con el punto uno. Se tiende a contestar preguntas como un robot programado. Con esto lo único que se consigue es que el comprador piense que eres un vendedor que se ha estudiado un texto y lo ha memorizado. Por lo que no sabe realmente si lo que le estás diciendo, acerca del producto, es verdad o no.

Fallo nº4, sistematizar la venta.

“A los elefantes les cuesta mucho adaptarse, las cucarachas sobreviven a todo.” (Peter Drucker)

Ni todos los clientes son iguales ni tú te encontrarás igual delante de cada cliente. Obviamente acudirás a la reunión con el único propósito de vender tu producto, pero no debes seguir un esquema marcado pues corres el riesgo de que el comprador se acabe aburriendo y no te preste atención. Una pequeña charla antes de empezar, algunos ejemplos o por qué no un comentario acerca del tiempo servirá para humanizar la venta.

Fallo nº 5, venirse a bajo tras una negativa.

“Usted tiene toda la razón, desde su punto de vista.” (Paul Watzlawick)

Una objeción es una bendición del señor, ya que demuestra el interés del comprador por tu producto, por lo que lo primordial es entenderla y tratar de responderla de manera adecuada. Se dice que la venta no es más que la capacidad de demostrar razón, por parte del vendedor, a las objeciones del comprador. Si el comprador ha formulado distintas objeciones, y le han sido satisfechas correctamente, entonces la venta está echa.

Debemos entender cuales son las posibles objeciones que se nos van a plantear y resolverlas de una manera clara y concisa.

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Delegando colaborativamente. Un enfoque de 360°

Delegando colaborativamente. Un enfoque de 360°


Hace algún tiempo leí una serie de 5 pasos para asignar tareas. Estos pasos eran muygenerales y se podían aplicar a cualquier tipo de trabajo, fue esto lo que me llamo la atención. Estas guías no son fáciles de aplicar y el entendimiento mutuo toma mas tiempo que usando laintimidación, pero una vez es una practica común se vuelve una herramienta altamente efectiva. A continuación los nombro y paso a explicarlos:

Especificar resultados esperados
Uno de los mas graves problemas en la comunicación empresarial es el de asumir cosas. Creemos que nuestros colaboradores y colegas tienen un sexto sentido con el cual saben que queremos sin necesidad de decírselos. Esto es erróneo!!! . Si queremos que las cosas estén bien hechas debemos empezar por saber que resultados queremos encontrar al terminar eltiempo indicado. Buscar los resultados esperados es un gran ejercicio, te darás cuenta que algunas veces ni siquiera tu sabes que estas esperando.

Directrices sobre las cuales se puede mover el encargado.
 Los resultados esperados son una manera clara de establecer una meta, pero toca definir el marco sobre el que puede operar el individuo. Toca ser muy claro sobre las directrices con las que se puede guiar a la persona, debido a que no queremos que el colaborador alcance los resultados establecidos quebrantando todo tipo de valores y principios empresariales

Recursos.
 Básicamente es identificar los recursos humanos, económicos, técnicos u organizacionales con los que tu colaborador puede contar para llevar a cabo los procesos que generen los resultados

Rendición de cuentas. 
Establecer de que manera se presentaran los resultados y que estándares de medición se utilizaran para saber si se han logrado las metas propuestas.

Consecuencias. 
Especificar lo que sucederá, lo bueno y lo malo como resultado de la evaluación.
Recuerden que el fin de aplicar esta herramienta de delegación, es lograr que los colaboradores puedan usar su imaginación y pasión para generar métodos propios y enfocarse en los resultados. Espero sean de gran ayuda hasta una próxima entrega.


Referencia.

Stephen R. Covey. Los 7 habitos de la gente altamente efectiva. Pag: 108 - 109; Editorial Paidos.

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Sobre el fenómeno de dirigir...


Leyendo una serie de artículos de revistas de moda sobre la función de dirigir [y entendiendo poco de lo que leo…] se me ocurren una serie de máximas sencillas respecto a la función directiva que quisiera contrastar:

1Dirigir es tan solo eso…dirigir. Esto es, marcar una dirección clara, hacia una meta concreta y facilitar la posibilidad de seguirla, es decir, aportar recursos.

2- Dirigir no es motivar, es evitar la desmotivación del equipo. Uno ha de plantearse qué ha pasado cuando una persona ya no canaliza su energía motivacional o la ha bloqueado respecto al proyecto.

3- Dirigir es plantear exigencias claras de rendimiento en base a unos retos prefijados. Esto supone dejar claras las expectativas y el papel de cada uno respecto a los objetivos, las funciones y la misión del puesto de trabajo.

4- Para exigir se ha de ser coherente, esto es, hacer lo que se predica…

5- Para dirigir se ha de dialogar, es decir, salir de una conversación diferente de cómo se ha entrado. Esto supone respetar la simetría comunicacional, disponer de una amplitud de puntos de vista, creer realmente en el diálogo…

Todo es muy obvio, ya lo sé, pero… ¿lo es tanto como parece?
Os dejo con un fragmento entrañable que tiene su miga.


Ventana externa

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y2a -10 cosas que NO hay que hacer en tiempo de crisis

10 cosas que NO hay que hacer en tiempo de crisis

El Centro de Estudios Financieros (CEF) ha recopilado los errores típicos de la gente en tiempos de crisis, y ha hecho un decálogo con las cosas que NO debes hacer:

1. Amargarte la vida. Una cosa es tener conciencia de la crisis y otra es dejarse arrastrar por el miedo. Gastar menos no significa vivir peor. Piensa que puede ser una ocasión para reconducir tu vida.

2. Descuidar tu trabajo. Con la que está cayendo, más te vale que estés atento, que sigas formándote y creciendo para no quedarte atrás. Toma iniciativas, participa al máximo e implícate en los nuevos proyectos. Ya sabes: no te preocupes; mejor ocúpate..

3. Pasar de Internet. En la Red puedes encontrar un mercado más transparente, en ocasiones libre de intermediarios. Esto se traduce en ahorro. También hay trabajos y contactos, y nuevas oportunidades de todo tipo.

4. Comprar por impulso. Es mejor pensárselo dos veces antes de comprar algo. Si llevas una lista por escrito con lo que verdaderamente necesitas, puedes ahorrar hasta un 30%. Ten siempre en la cabeza los productos de temporada y las marcas blancas. Es increíble hasta donde puede llegar la gente guiada por sus impulsos más primarios.

5. Comprar en el primer sitio que encuentres. Busca, compara y decídete siempre por el más competitivo. Las diferencias pueden ser impresionantes.

6. Pasar de tus cuentas. No pases por encima de tus extractos bancarios y demás notas de gastos: te servirán para optimizar tus recursos. Ante una situación de emergencia, no lo dudes: prescinde del coche. El ahorro puede ser brutal.

7. Hablar con tu banco una vez cada cinco años. Atenta a las comisiones de tarjetas y cuentas que te está cobrando tu banco. Las entidades de crédito también están pasando ciertos apuros, así que es muy posible que intenten cubrirse las espaldas con sus clientes. Ya sabes que no todo el mundo recibe el mismo trato: depende de tus condiciones económicas, sí, pero también depende de lo que exijas. Si te quedas callado, se entenderá que estás satisfecho. Revisa también tus seguros de hogar, coche, vida, etc. Compara y busca la mejor oferta.

8. Olvidarte del ahorro. Optar por plazos muy largos puede no ser lo mejor. La CEF recomienda aquellos productos que te permitan retirar tu dinero de forma inmediata y sin coste, aunque ofrezcan un poco menos de rentabilidad. Tu nivel de ahorro te debería permitir hacer frente a tus gastos fijos durante al menos 6 meses. Lo importante es que no contraigas créditos nuevos salvo que sea imprescindible.

9. Confiar en los rumores. En tiempos de crisis, los rumores están muy lejos de ser la antesala de la noticia, y pueden convertirse en el preludio de una decisión equivocada.

10. Conseguir préstamos arriesgados. Invierte en productos de rentabilidad fija, tipo bonos y letras. La Bolsa es hoy una especie de montaña rusa en la que ni siquiera los supuestos expertos saben bien cómo actuar. Nadie sabe bien cuál será el futuro. Contraer préstamos en monedas distintas al euro implica un gran riesgo a medio y largo plazo. 

Revisión libre del artículo Lo que no hay que hacer en tiempo de crisis, publicado en la sección de Economía de El Mundo.

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10 razones para el fracaso

[http://www.elblogsalmon.com/2007/12/29-10-razones-para-el-fracaso]

10 razones para el fracaso

publicado en el blog salmon

Ángel Medinilla29 de diciembre de 20070 comentarios

Innovacion

He llegado con cierto retraso a un interesante artículo de Joyce Wycoff, gurú de la creatividad y la innovación, en el que mencionan diez razones por las que se puede fracasar en el intento de innovar en la empresa. En concreto menciona las siguientes:

  1. No crear una cultura que incentive la innovación
  2. No convencer a los responsables de negocio y conseguir que seinvolucren
  3. No tener un proceso suficientemente consistente y comprendido a lo largo de todo el sistema
  4. No asignar recursos específicos al sistema
  5. No ligar los proyectos a la estrategia de la empresa
  6. No dedicar suficientente tiempo a los interfaces confusos
  7. No introducir suficiente diversidad en el proceso
  8. No desarrollar métricas y criterios desde el principio
  9. No formar y entrenar a los equipos en innovación
  10. No tener un sistema de gestión de las ideas

El caso es que revisada la lista, y desde mi óptica de profesional de la Gestión de Proyectos, veo que todos los conceptos son extensibles a este área, y de hecho gran parte de ellos los uso habitualmente cuando expongo ante una organización los aspectos necesarios para instaurar una cultura y un estado de madurez en gestión de proyectos en la empresa, por lo que creo que pueden ser de utilidad a otros muchos campos similares. Quizás diez razones por las que se fracasa en la gestión del conocimiento, o en la instauración de una cultura de atención al cliente.

Para los que estéis interesados, en el artículo Joyce se extiende sobre cada uno de los puntos y conceptos comentados . Sin duda una interesante lectura ahora que enunciamos los buenos propósitos para el próximo año.

Vía | Apuntesgestion

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Tambien

Errores al crear una empresa

de Presion Blogosferica

Escrito el 8 de Septiembre de 2006 a las 12:14

Valoramos poco el valor del fracaso y del error. En otras culturas más emprendedoras, como por ejemplo en Estados Unidos, se comprende que para triunfar en los negocios lo más habitual es fallar en las primeras iniciativas, e incluso conocidos hombres de negocios como Donald Trump se han declarado en bancarrota alguna vez (algo que, en España, te borraría de las listas de clientes de los bancos para el resto de tu vida y prácticamente te condenaría a no volver a acercarte a un negocio propio).

Así pues, el miedo al fracaso y sus consecuencias anida en las conciencias emprendedoras y coharta no pocas iniciativas… Luego, nuestros gobernantes se preguntan “¿Como podemos incentivar a los emprendedores?”… Y típicamente lo que se crean son viveros de empresas y subvenciones paupérrimas (ya hablaré algún día de mi impresión sobre las subvenciones).

Voy a intentar poner mi granito de arena con algunos errores que he cometido o he observado en otros a la hora de lanzar una empresa:

1. Confiar la iniciativa a un solo cliente. ¿Que ocurrirá si el proyecto no marcha y el cliente se echa atrás? ¿Que pasaría si cambiasen los directivos y no confian en el proyecto? ¿Y si la empresa quiebra? ¿Y si es comprada por otra empresa? Poner todos los huevos en un solo cesto no suele ser una buena idea. Como mínimo, ve buscando la manera de ampliar el negocio a otros clientes desde el principio, no esperes a que se seque tu única fuente.

2. Demasiados socios. Una de las recetas más habituales para el fracaso. Al principio todo es estupendo e impera el buen rollito y el consenso (ver el punto diez) pero tarde o temprano aparecerán los problemas y las distintas formas de enfocarlos. Si realmente estás decidido a montar una empresa entre varios socios, delegad las decisiones finales en uno solo: Nombrad un Director General y acatad todo lo que el decida hasta que toque revisar su nombramiento, plazo que como mínimo debería ser de un año. Eso no quiere decir que no se discutan las cosas, pero todos debeis estar de acuerdo en que, en última instancia, se hará lo que decida el Director, a quien es de suponer habréis elegido por ser el más capacitado de vosotros para esa función.

3. Socios idénticos. Otra de las casuísticas que observo con mucha frecuencia…Tres ingenieros, o cuatro periodistas, o cinco diseñadores…Para formar un equipo directivo o un conjunto de socios hace falta balancear los caracteres y las habilidades. ¿Quién se encargará de la burocrácia y el papeleo? ¿Quien será el responsable de vender y llevar la interlocución con los clientes? ¿Quien va a encargarse de la producción? Cuando entre un encargo y haya trabajo “del vuestro”…¿Todos vais a querer haceros cargo de él mientras nadie lleva las cuentas?

4. Distinta implicación de los socios. Vale, pueden existir socios capitalistas que sólo aportan recursos financieros y socios implicados en el día a día de la empresa, pero si es así debe quedar muy claramente delimitada la responsabilidad de cada uno y las ventajas que unos obtienen frente a otros en función de su aportación. A la larga, lamentablemente, socios con idénticas participaciones pero distintas implicaciones en el día a día y en el riesgo del negocio suelen desembocar en divorcio.

5. No contar con la financiación adecuada. Es muy bonito pensar que vamos a sacar la empresa adelante financiándonos exclusivamente de nuestros clientes, pero también es bastante utópico. Hay que hacerse a la idea de que, típicamente, los dos primeros años las ventas estarán por debajo de los costes de operación. El plan de negocio es fundamental para determinar las necesidades de financiación de la empresa. Lo cual me lleva al siguiente punto…

6. No contar con un plan de negocio. Si no tienes un plan de negocio, vas virtualmente a la deriva esperando a que las cosas pasen. No tienes un criterio para medir si las cosas se están desarrollando según lo previsto o no. No tienes forma de prever cuánto tiempo te queda si las tendencias siguen como hasta ahora. No puedes saber en qué aspectos se está gastando más dinero del previsto. No puedes buscar consejo sobre tus planes porque no tienes planes. Y sobre todo, no tienes un documento que puedas poner en la mesa de un banco, un cliente o un inversor para decir “no somos unos aficionados, tenemos un plan”. A los que piensen que un plan de negocio es solo papel mojado con cháchara empresarial, les recomiendo que le den otra pensada y le concedan el beneficio de la duda.

7. No enfocar la empresa: Más de una vez he preguntado a algún conocido que empieza una aventura empresarial a qué se va a dedicar su empresa, y la descripción llena casi un folio completo. Error. Céntrate en lo que sabes hacer mejor y ya habrá tiempo de diversificar en el futuro. Solemos tener la tentación de “disparar” a todo lo que se mueva, sobre todo al princpio cuando los clientes tardan en aparecer, pero eso sólo contribuye a que no desarrolles un buen producto o servicio y a que tus clientes no acaben de identificarte con lo que haces. Por otra parte, como digo muchas veces, no montes una empresa de “botijos y centrales nucleares”. Si quieres ampliar tu campo de actuación, que sea con servicios complementarios. Si lo que quieres es diversificar, monta otra empresa: La infraestructura puede compartirse y los clientes no pensarán que eres un diletante.

8.Gastar demasiado. Hace poco, una amiga me comentaba que estaban estudiando si mandar a uno de los socios de su recien creada empresa a hacer un master (pagado por la empresa, por supuesto), ya que eso podría traerles contactos. Error. ¿No podría hacer contactos en otro tipo de actos, como exposiciones, ferias, congresos, cursos, seminarios…? ¿Existe el riesgo de que esa persona haga el master y, posteriormente, se fugue a otra empresa o se monte por su cuenta? En otra aventura que conocí de cerca, la empresa no estaba aun montada y los socios ya estaban decidienco qué sueldos iban a ponerse, si iban a tener coches de empresa, si podían emplear a sus mujeres y parientes… Nunca sobran los recursos: Hay que pensar a largo plazo, y estirar los recursos al máximo. Cuando alquilamos nuestra primera oficina, a todos nos apetece hacernos un despacho en una esquina con muebles de caoba, pero a la larga te apetecerá más cobrar tu sueldo a fin de mes.

9.Implicar a la familia. Con demasiada frecuencia, no te asocias solo con tu amigo: También con su mujer, o con sus hermanos, o incluso con sus padres. Dejad bien claro desde el principo la diferencia entre vida personal y profesional. Y si sabes que con tu amigo te llevas bien, pero con su familiar puede haber problemas, abstente de meterte en negocios con él: Perderas amigo y negocio.

10. Confiar en la buena voluntad : Como me dijo un amigo empresario, “son los hermanos y se pelean por las herencias…Imaginate los socios”. Por muy buenos amigos que seamos, por muy claras que tengamos las cosas…Todo por escrito. Tampoco tiene ningún sentido hacer sacrificios en pro del buen rollo entre los socios, ya que a la mínima podrías querer utilizarlo en tu favor para imponer tu punto de vista, y entonces puede que encuentres que los demás no han visto tu supuesto sacrificio de la misma manera que tú. Piensa en ello como si fuera una empresa para la que trabajas: ¿Aceptarías menos sueldo en pro de la armonía y el buen ambiente en el Departamento? Probablemente habría formas más lógicas de conseguirlo, ¿No?.
Este artículo casi me hace parecer un profeta apocalíptico, pero si reflexionas sobre los puntos que he enumerado verás que no son tan dificiles de evadir. Si tu primera impresión sobre alguno de ellos ha sido de rechazo…Piensalo dos veces. ¡A lo mejor te estás engañando a ti mismo!




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Publicado por VRedondoF para TDM el 11/27/2008 09:06:00 AM
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Más de 50 maneras de mejorar tu productividad como freelance. Entrega I: objetivos, uso del email y comunicación

Más de 50 maneras de mejorar tu productividad como freelance. Entrega I: objetivos, uso del email y comunicación

En nuestro trabajo como freelance, siempre hay algo que podemos mejorar, y alguna área a la que no prestamos la suficiente atención. Con este post iniciamos la serie "Más de 50 maneras de mejorar tu productividad como freelance", en la que proponemos unos consejos útiles para aprovechar mejor nuestro tiempo y esfuerzo.

En la entrega de hoy -la primera de 4- haremos referencia a los objetivos, el uso del email y la comunicación. En las siguientes trataremos otros temas fundamentales como: tareas, gestión del tiempo, organización, el cuerpo, mental/emocional y las cuentas.

Objetivos

1 Definir nuestro objetivos
Tener objetivos es fundamental en cualquier disciplina y muy especialmente en nuestro curro: como freelance, ya no tenemos a un jefe presionándonos directamente todos los meses para que cumplamos con las previsiones. Si no nos marcamos objetivos para nosotros mismos y para nuestro negocio, nadie lo hará. Tener objetivos definidos y medibles nos ayudará a ser productivo, y nos permitirá permanecer centrado en las actividades que son fundamentales para el éxito de nuestra actividad.

2. Analiza y evalúa los progresos y el cumplimiento de objetivos
Marcarse unos objetivos no es suficiente. Necesitamos perseguirlos y evaluar el nivel de cumplimiento. Afortunadamente, los objetivos se encargarán de motivarnos para seguir adelante. Establece algún parámetro de referencia -por ejemplo, las mejores prácticas de otro- que te permitan medir los resultados de tu trabajo. Darse cuenta de que has cumplido tus objetivos es realmente alentador, y ver dónde te has quedado corto te ayuda a realizar los ajustes necesarios para mejorar tu productividad.

3. Desafíate a ti mismo (con sentido común claro)
Los objetivos sólo serán efectivos si constituyen un reto. Los objetivos demasiado fáciles de conseguir no estimulan tu productividad, y los que son virtualmente imposibles de conseguir acaban por desmotivarte.

4. Traza un plan a largo plazo
Es muy común que los freelances acabemos atrapados en la rutina de pasar de un trabajo a otro a toda velocidad, concentrados sólo en el corto plazo. Si ese es tu caso, es posible que llegado un punto, te encuentres cada vez más insatisfecho con tu trabajo. La actividad de un freelance no se diferencia de la de cualquier otra carrera profesional: es necesario establecer un plan a largo plazo. Este plan puede ayudarte a tomar, en el día a día, las decisiones que te conducirán a donde realmente quieres estar.

Uso del email y comunicación

5. Organiza tu buzón de entrada en el correo electrónico
Quedarse atascado en un correo electrónico puede convertirse en un problema, y es muy fácil que esto origine retrasos. Si no somos cuidadosos, el correo electrónico puede acabar con nuestra productividad. Una de las claves consiste en poner orden en nuestro "inbox". 
Utiliza carpetas para organizar los mensajes en diferentes categorías. Esto mantendrá el buzón de entrada despejado, y te evitará perder tiempo examinando una montaña de mensajes.

6. Condensa/unifica tus cuentas de correo
Casi todos tenemos varias cuentas de correo diferentes. Comprobar cada una de ellas varias veces al día realmente lleva su tiempo, y nos distrae de otras actividades más productivas. Intenta unificar tus cuentas de correo en un sólo buzón de entrada para tener todo en el mismo lugar. Ahorrarás un montón de tiempo.

7. Trabaja con el correo cerrado
Hay gente que prefiere ver los correos justo en el momento en que llegan. Otros simplemente los leen en determinados momentos del día. Si eres de los que prefiere verlos al instante, al menos cierra el correo cuando estás trabajando en algo realmente importante, o en un proyecto exigente o muy intenso. Cuantas menos distracciones encuentres, más alta será tu productividad.

8. Desarrolla plantillas para tus mensajes más frecuentes
Seguramente escribirás el mismo mensaje -o muy parecido- varias veces al día y a la semana. Prueba a crear algunas plantillas básicas para tus mensajes más comunes. Siempre podremos adaptarlos o personalizarlos para ajustarlos a cada situación específica. 
Gmail ya está trabajando en esta dirección.

9. Vacía tu buzón de entrada siempre que puedas
No hay nada como un buzón de entrada vacío para que puedas relajarte y centrarte en tu trabajo productivo. Vaciar el "inbox" no es una tarea sencilla, pero a la larga te ahorrará tiempo. Una opción es crear una carpeta de "seguimiento" para todos esos asuntos que no puedes resolver en el momento.

10. Usa un gestor de contactos

Como freelance debemos estar a la fuerza en contacto con mucha gente. Hazlo todo sencillo y ordenado. Un gestor de contactos como Highrise te ayudará a seguir la pista a cada uno de ellos ahorrando tiempo para tareas productivas.

Mejora tu productividad como freelance II: tareas y gestión del tiempo

4 de November, 2008

Tras el post dedicado a los objetivos y el uso del email, hoy te ofrecemos la segunda entrega de consejos para mejorar tu productividad como freelance, dedicada a las tareas y la gestión del tiempo. Que los disfrutes.

Tareas

11. Establece una lista de tareas (to do list)
Si cada día estableces una lista de cosas que debes hacer, conseguirás obtener el máximo rendimiento. Podrás repasar el día y descubrir donde has tenido éxito y donde no te ha ido tan bien. Así no te quedarás pensando: ¿dónde se me ha ido el tiempo? Te proponemos que uses Listasgem, un to-do-list práctico y muy sencillo.

12. Evalúate a ti mismo al final del día
Podemos hacernos una buena idea de nuestro nivel de productividad simplemente repasando nuestra lista de tareas, analizando cuáles hemos conseguido finalizar y cuáles no. Desde el momento en que mantienes esa lista, las tareas que no puedes realizar en el día pasan al siguiente. Tómate unos cuantos minutos al final de la jornada para preparar los trabajos del día siguiente. Eso nos ayudará a tener éxito en nuestras iniciativas.

13 Mantén una lista de tareas semanal
Además de seguir una lista de tareas diarias, conviene mantener una lista semanal para tener siempre una perspectiva más amplia.

14 Alinea tu lista de tareas con tus objetivos
Hacer las cosas está muy bien pero, en último extremo, lo más importante es que nuestro trabajo nos ayude a conseguir nuestros objetivos. Antes de crear nuestra lista de tareas, echa un vistazo a tus objetivos y asegúrate de que las tareas te llevan en la dirección correcta y te van a permitir cumplirlos.

Gestión del tiempo

15. Asígnate un tiempo determinado para navegar por Internet y no superes el límite
Cuando trabajas online estás constantemente bajo la tentación de dedicar unos cuantos minutos más a navegar por sitios web que no te ayudan a acabar tus tareas. Siempre está bien disponer de tiempo para ponerte al día con las noticias a través de tu lector de RSS, pero intenta cuantificar cuánto tiempo dedicas a esas actividades, y limítalo para dedicar más tiempo a producir

16. Utiliza un calendario online
Herramientas como 
Google Calendar te permiten controlar tus plazos de entrega, tus citas y compromisos o simplemente tu lista de tareas del día. Hay un montón de calendarios online que son fáciles de usar y te ayudarán a organizar mejor tu tiempo.

17. Reduce tus suscripciones a servicios de noticias RSS
¿A cuántos feeds RSS te has suscrito? ¿Cuántos sueles leer y cuántos sueles saltarte? Dedica unos minutos a revisar tus suscripciones y elimina aquellas que ya no consultas. Si mantienes menos elementos en tu feed, perderás menos tiempo pasando de suscripción en suscripción, y podrás dedicar más tiempo a leer aquellos artículos que realmente te interesan.

18. Mantén carpetas separadas en tu lector de noticias para los asuntos personales y de trabajo
Si te has suscrito a algunos servicios de noticias por trabajo, y a otros por ocio, crea carpetas para mantener los dos ámbitos separados. Deja los las suscripciones con temas de ocio para cuando no estés trabajando.

19. Reduce el número de personas a las que sigues en Twitter
Hay muchos freelance que usan Twitter de manera efectiva para comunicarse en la Red. Pero si sigues a demasiada gente, acabarás perdiendo el tiempo con tanto tweet. Reduce el número de gente a la que sigues para hacer de Twitter una herramienta más efectiva.

20 Utiliza una herramienta de gestión del tiempo
Hay bastantes herramientas online que te pueden ayudar a gestionar mejor tu tiempo, y que incluso te permitirán detectar algunas nuevas maneras de mejorar tu productividad. Casi todos acabamos sorprendidos cuando repasamos cómo hemos empleado nuestro tiempo. Estos son algunos ejemplos: TogglTick o Harvestson algunos ejemplos.

21. Resérvate un tiempo para aprender cosas nuevas o trabajar en proyectos divertidos e interesantes
Independientemente del campo en el que trabajes, el desarrollo continuo es necesario. Es fácil que pases por alto esta necesidad cuando estás demasiado ocupado, así que haz el esfuerzo de reservar unas cuantas horas de tu semana para trabajar en algo que te permita aprender cosas nuevas.

22. Identifica tus "pérdidas de tiempo" más habituales
Para conseguir la máxima productividad necesitamos detectar las maneras en las que solemos malgastar el tiempo. Cada uno tenemos las nuestras. Una vez que las conocemos, es mucho más fácil buscar una solución. Las herramientas de gestión del tiempo que hemos mencionado anteriormente pueden ayudarnos a conseguir este propósito.

23. Identifica cuáles son tus momentos más productivos del día
Hay momentos del día en los que somos más productivos, y otros en los que no lo somos tanto. Cada uno tenemos los nuestros. Es importante conocerlos para desarrollar el trabajo más complejo en las horas más productivas. Reserva las tareas menos complejas para los momentos en los que te cueste más centrarte.

24. Usa dos monitores
A veces perdemos demasiado tiempo cambiando de un navegador a otro, o de un programa a otro. Trabajando con dos monitores puede optimizar tu trabajo.

25. No pierdas de vista las tareas más comunes
A menudo esas tareas que parecen insignificantes, o que no nos hacen disfrutar, acaban por consumir una gran parte de nuestro tiempo. Es mejor afrontarlas que dejar que se apilen en un montón gigante. De lo contrario, al final acabarán exigiéndonos más tiempo.

26. Trabaja primero en las tareas pequeñas
Cuando te enfrentes a una lista de 10 tareas, y puedas completar 5 de ellas de forma rápida, empieza por ellas. La lista se acorta y puedes centrarte en las tareas más complejas.

27. Resérvate un tiempo para reforzar tus contactos en Internet
El networking es una parte importante del trabajo de un freelance, pero es fácil que se nos olvide cuando estamos muy ocupados. Una red fuerte de contactos puede ser de gran ayuda.

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